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martes, 30 de abril de 2013

adiós al chupete

Me retumbaban las palabras del pediatra en la cabeza; ¿ que hace este niño aún con chupete???!! que no ves que empieza a deformarse el paladar??!!

Salí de la consulta, pensando en lo consentidora que había sido, e intentaba consolarme pensando que había muchos niños de su edad con chupete.

Y luego pensé... no caigas en la trampa. Vamos a ver, esto no va contigo sino con tu hijo. De verdad crees que necesita el chupete si le puedes calmar con un abrazo? o distraerle con cualquier otra cosa?

Y empezó a convertirse en ¨el reto¨ de la semana. NO tenía que ser un trauma, podía ser un paso que hiciéramos juntos, mi hijo y yo.
La verdad es que yo también iba a echar de menos al sr chupete, en casa Jaume lo llamaba tutú. No sé porqué, porque nosotros somos de decir las cosas por su nombre, nada de diminutivos ni cosas raras.

El caso es que el sr Tutú, me hacia un gran papel. Yo le daba el chupete a Jaume y él se iba a la cama con un libro hasta quedarse frito.

¿ como iba a ser luego? y cuando le dé el libro y me pida el chupete?  si le digo que no está.... me pedirá otro??

En casa teníamos 3 chupetes. El que gastaba de normal, y dos de repuesto que estaban en el cajón donde le guardo cremas y toallitas. El niño sabía que estaban allí.

Así que tenía que ingeniármelas para que al desaparecer él no los buscara. mmmm espera... desaparecer? claro !!! a los mejor no tenían que desaparecer para que no sintiera esa ansiedad de que le falta algo!

ya está! cogí los tres chupetes ý les quité un trozó. Así sin pensar. 
LLamé a Jaume para que guardara su chupete y al abrir la cajetilla donde los guardamos, se lo encontró roto.

Estuvo mirándolos sin comprender un buen rato, y luego vino y me dijo... mamá a tutú tencat.

(en valenciano seria algo como mama el xupó está trencat /el chupete esta roto.)

Y yo puse cara de sorprendida y corriendo buscamos juntos los otros dos en su cajón, y también estaban rotos!!!!
llamamos por teléfono a los abuelos para contárselo, y al colgar él se fue directo a contárselo a Xavi, nuestro gato.

Y ya está. el resto de la tarde estuvo jugando, con la cajetilla al lado. me pedía que se la abriera de vez en cuando.  Y yo le repetía , Jaume el xupó está trencat. Y él cerraba la cajetilla.

Cuando llegó la hora de dormir dejamos la cajetilla en la mesita. me tumbé con el un ratito dándole la manita y se durmió.
Vale, hay truco.  Pensé que si lo cansaba mucho caería reventado por la noche, y eso pasó.
Y al día siguiente lo mismo. Nos llevamos el chupete a la guarde dos días y se lo enseñamos a las profes, que me seguían le juego.

Al tercer día ya no le hizo caso a la cajetilla.
DE vez en cuando me lo pide, pero sonríe porque espera que le diga que está roto, y que vayamos a buscar juntos la caja para verificarlo. En realidad no lo quiere, solo quiere esos minutos de paseo con su mamá haciendo el tonto para ver el chupete roto.

Supongo que ya estaba preparado y yo no me había dado cuenta.
Ahora parece ya un niño... ha dejado de ser mi bebé...



6 comentarios:

  1. Muchas Gracias por tu entrada.... me has dado muy buenas ideas!!! :-D y es que creo que a mi princesa le tiene que llegar el momento pronto....
    Me alegro que no haya sido traumático!!!! Que al final es lo importante. Una pregunta: que edad tiene ahora tu príncipe??

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    1. dos añitos y medio. Pero lo importante es que el niño y los papas estén preparados. besos y suerte!!!

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  2. Qué bonito que pasó así, y qué buena idea! me alegra que reaccionara bien. Besos

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  3. Que fácil lo has hecho!! Yo le puse pimienta y lo tiro por la ventana!! Es que nos sorprenden...

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    1. jajajajajja pobre pimiento como le hubiera gustado te veo untando todo con pimienta jajaja ....

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