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martes, 26 de julio de 2016

descontrol de horarios en verano.

No es que quiera amargarle el verano peeeeeeeeero, tampoco es jauja todos los días.

Hay que mantener un horario, y un mínimo de control. Aunque llevo dos semanas que el control  es muy mínimo. Le compré antes de que acabara el cole tres cuadernillos rubio y me bajé un montón de fichas amenas para el verano.

Se las cogió con ganas, pero ahora ... me pone una cara de suplicio que acabo cediendo a que sólo haga una página cada día.
  
Mi idea era dejarle ver tele solamente una hora al día. Media por la mañana mientras desayuna con los dibujos y media por la noche después de cenar.

Pero esto es un descontrol total porque a mediodía cuando me voy a trabajar, su padre se echa la siesta y el peque se enciende la tele otra hora.
Pero es que por la noche si me despisto, en vez de media hora se convierte en otra hora. Y no es que estemos todos tumbados a la bartola, noooooo los papis aprovechamos y entre los dos lavamos recogemos, tendemos, cocinamos, barremos, y hacemos un aseo general y puesta a punto para el dia siguiente.
No sé como al final del día hay tantos trastos esparcidos por casa. Debe ser la gata que se entretiene sacando del cesto calcetines y dejándolos por el pasillo...

Lo sé es terrible. Pero romper con la rutina también lo es.
El jovencito evidentemente ya no se pone el pijama a las ocho y media como en invierno, sino una hora más tarde. Para acostarse sobre la diez, pero al final remolonea y le dan casi las once.

Tengo unas inmensas ganas de que venga el invierno, recuperar el control de horarios y rutinas y dormir sin ventilador a ser posible!!

jueves, 21 de julio de 2016

domingo, 17 de julio de 2016

Iberian Race Ontinyent



 

Chunga es poco. Pero fué una maravilla de 12 km y 21 obstaculos que tenia que vivir.


Empujada y animada por mi compañera Cris, nos apuntamos a la Iberian Race que se celabraba en julio.
Sí, nos plantamos en el día en que acojonada salí de casa con lo puesto pensando en donde me había metido.

Pensé que el calor podría conmigo, porque a las 9 de la mañana el sol picaba con fuerza, pero pasamos por EL POU CLAR, fantastico paraje natural que tenemos Ontinyent, donde se hicieron un par de pruebas en el agua y ya el resto de la carrera fué más fresquito, pero no menos duro.
Correr 12 kilometros no era problema, pero sortear los obstaculos fué durísimo.

Sólo quiero resumir esta experiencia como algo que pensaba que yo nunca haría.... y mira, tengo una medalla de finisher y unas fotos increibles de ese día.

La satisfacción de acabar un reto, es mucho mayor de lo que imaginaba. Pero si saco una conclusión, es que sin duda alguna, los retos se llevan mejor con buena compañía.

El compañerismo es algo fundamental en las relaciones, ya sean amistosas, de trabajo, o inclusos familiares.

La capacidad de empatizar es algo que TODOS deberían grabarse a fuego en la mente.
Recuerdo que durante la carrera, en algunos obstaculos, nos tendian la mano con una sonrisa, "vamos que tú puedes" , y eso te hacía sacar fuerzas de donde creías que no te quedaban, porque creían en tí sin conocerte. "Ya has llegado hasta aquí, no? Vamos!! !!  Y una adrenalina se deslizaba por mi cuerpo empujandome a seguir., a saltar, a tirarme, a correr ... Y así funciona todo en realidad.

Cuando empatizas con otra persona porque eres capaz de ver su situación, las cosas fluyen mucho mejor. Y cuando creen en ti, y tú también, ya es la bomba.




Lo que menos me gustó fué que a pesar de que mi genial compañera me animó todo el recorrido, cuando llegamos a meta y me encontré con la última prueba... me dió un patatús. Subir en cuerda y tirarme a seis metros de altura y para caer en una piscina de barro.

Lo que más me gustó fué ver a mi espartanito esperandome para correr un trozo, levantó la cinta, echó a correr hacia mí buscando mi mano y dijo " vamos mamá"... su vocecita hizo que me flaquearan las piernas!!




viernes, 8 de julio de 2016

dormir sin barandilla y otras pesadillas

Ante la insitencia de mi retoño, esta semana hemos pasado a una nueva fase de intranquilidad nocturna.
Como no teniamos bastante con el "tengo sed""me pica todo"tengo pipi" "mamá estás ahi?" ahora también vamos a lidiar con los coscorrones en el suelo. Además de los de la pared.
Porque dormir , duerme, pero moverse... ni que bailara merengue mientras sueña!! Le pongo dos cojines en la pared y aún encuentra el hueco para darse contra la pared!!!

Hace justo una semana que inicamos esta nueva fase. La primera noche Jaume estab super seguro y contento de no tener la barrera. Pero yo me levanté como de cien veces!! No pegué ni ojo!!!

La segunda noche saqué la cama nido de abajo y dispuse los cojines haciendo escala hasta el suelo. Un show vamos. Fué todo un exito y estuvo dando vueltas por 90 cm toda la noche sin caerse.

La tercera noche, me desvelé y fuí  verle, allí estaba angelito... en el suelo. Claro como ahora está más fresquito pues como que apetece y no se quejó. Pero recoger 25 kilos del suelo como que fastidia un poco la espalda...

La cuarta noche tuvo una pesadilla y durmíó entre nosotros. Porque él durmió, su padre también, hasta el gato que estaba en mis pies, pero yo... joder , ni ojo. Al día siguiente a la hora más o menos de estar acostado, se plantó en nuestra habitación haciendose hueco. Necesito una cama de dos metros. Eso te lo aseguro ya.

Y así hemos sucedido las noches... hasta hoy. El chiringuito de los cojines está preparado todas las noches, pero yo creo que me iria mejor una tela elastica para que vuelva otra vez a la cama de un salto.
Seguiremos informando.