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miércoles, 17 de agosto de 2016

MIERCOLES MUDO. Juegos de siempre

Miércoles Mudo” es un carnaval de blogs o blog hop iniciado por Maybelline de Naturalmente Mamá y participar es muy fácil, solo debes publicar los miércoles una foto (s) sin escribir nada para explicarla (s) (de ahí viene lo mudo). Luego no olvides enlazar en el linky que está debajo y dejar un comentario en cada uno de los blogs que decidas visitar. Para conocer como nació el Miércoles mudo y sus reglas, puedes hacer click aquí.
¡Feliz Miércoles!

ser madre a los 34 por segunda vez




NO, no estoy embarazada, peeeeero ronda por mi cabeza sin cesar desde hace varios años.
Como ya expliqué aquí lo que cuesta tener un segundo hijo, hoy hablo de lo que me supondría ser madre a los 34. Porque es la edad que tengo ahora , ni más ni menos.

Supongo que de alguna manera tenemos en la cabeza una edad que es el punto en que decidimos si tenemos más hijos o no. O simplemente si los tenemos por primera vez.

Las hay que se ven siendo madres a los 42, otras se ponen como fecha límite los 32, y otras oye pues no les apetece.
Porque si algo hay que tener claro es que debes estar seguro para el vuelco que va a dar tu vida.

En mi caso mi edad límite para tener un segundo hijo está en los 36.
Yo siempre he querido tener tres niños, pero cada vez veo más lejos mi sueño, porque nos es imposible conciliar la vida laboral con la familiar. Sobre todo cuando los abuelos son bastante mayores.

Y el caso es que todos tenemos claro que hay que ser conscientes, porque evidentemente tenemos que trabajar para pagar hipotecas ,coches, comida, ropa ...en fin, básicos. Y la vida se nos pasa trabajando y pagando.
Aunque no me echo las manos a la cabeza, si que es verdad que no entiendo como otras familias pueden tener 3 o 4 hijos y trabajar solamente uno de los dos.

A) son adinerados de por sí
B) gana un sueldazo
C) les ha tocado la primitiva

Porque nosotros trabajamos los dos y no podemos pensar en vacaciones de una semana. Vamos que si pasamos la ITV a los dos coches nos desmonta el mes.

Y es que hay gastos indispensables, sin que se consideren capricho. Es decir nos hace falta coche porque trabajamos fuera , pagamos hipoteca, agua, luz ,recibos ayuntamiento, la ropa del peque y poco más.
Ni ropa de marca, ni cenas los sábados , ni cines, pizzas...ni vacaciones en marina d'or.

Hay que ser egoístas y pensar que si queremos ser padres tenemos que cerrar los ojos y que sea lo que tenga que ser? o por el contrario debemos ser coherentes y tener un solo hijo y darle estudios y facilidades?

Plantearme ser madre otra vez a los 34 pone mi mundo patas arriba. Aunque yo lo veo todo de color de rosa, mi señor espartano me argumenta con pinceladas económicas turbias , malolientes y coherentes.
Lo que me da rabia realmente es que sean razones coherentes. Económicas y coherentes.
Pero en mi mundo de unicornios y arcoíris pienso....

¿Que cosas aporta mi experiencia como madre de uno? Pues eso ,experiencia, tomarse las cosas con la debida calma mientras actúas. Ya sea una caída, una rabieta o que esté enfermo.

Lo fantástico de tener un segundo, es que la capacidad de reacción de una madre, a pesar de ser instintiva, es mucho mayor que con el primero. Por lo tanto, los consejos te la sudan, ya no son tan útiles como con el primero.
Porque sabes a ciencia cierta , que lo que le sirve a un niño, seguramente no sirve para otro. Sabes ya, que cada niño tiene un ritmo y hay que respetarlos.

Así que ni quitarle el pañal de manera forzada, ni alarmarse porque coma tierra, ni comerse la uñas porque una tarde no meriende. N o p a s a n a d a. El mundo no se detiene , sigue girando aunque tu estés a puntito de una ataque de pánico.

Por eso ser madre a los 34, te aporta la doble tranquilidad de estar con la cabeza más sensata , y además tener la experiencia de haber tenido ya un niño.

Y en cuanto a problemas que puedan surgir... soy de las que piensan que si uno no se cuida, ni practica deporte, come gorrinadas, y se queda embarazada a los 22 puede correr la misma suerte que si se queda embarazada a los 34. Suerte, genética y hábitos. Esas tres cosas juntas hacen, a mi manera de ver las cosas, la mezcla a partes iguales.

Por encima de los 35 años aumentan los riesgos de sufrir alguna patología tanto para la madre (principalmente hipertensión y diabetes) como para el feto (prematuridad, bajo peso y anomalías cromosómicas). Pero insisto en que a mi parecer los riesgos , se debe a muchos más factores, que reducirlo a la edad.

Si es verdad que en cuanto a la concepción, si ya es difícil acertar con tus dos días fértiles, has de añadir que con más de treinta ya vamos reduciendo la puntería.

En fin, creo que deberíamos tener en cuenta en un segundo hijo a los 34 que, la energía no es la misma.

Tenemos que cuidarnos bien en cuanto a comida y hace deporte. Es primordial que nuestro cuerpo esté activo y a pleno rendimiento para poder soportar mejor un nuevo embarazo y seguir jugando con tu hijo mayor.
¿Que opináis vosotros?



domingo, 14 de agosto de 2016

el día después de la visita a IKEA


Tenía ganas de darme un paseo por IKEA.
LLegamos a Valencia pronto, un jueves por la mañana que tenia libre. Dejamos al peque en la planta baja, donde  hay una zona de bolas, colchonetas,con tele y mesas .Las monitoras eran muy dulces, así que Jaume no miró atrás, se quitó los zapatos con una rapidez que ni para coger un huevo kinder al aire.
Con una tranquilidad inusual y un poco atontados de tanto silencio salimos a dar la vuelta por el megacentro.  Eso sí, pasamos a almorzar antes y tomarnos un café. Que maravilla, que paz, que silencio... y que donuts hojaldrados!!!


Empezamos recorrido y nos vimos discutiendo como si fueramos a comprar toda la casa esa mañana. Y la verdad ,es que lo único que íbamos a comprar era una colcha de futbol que le gustaba al peque y al final no pudimos comprar porque estaba agotada.


Nos metimos en los minipisos, flipamos un rato. Elegimos sofá. Ibamos por los pasillos como los niños, con los brazos extendidos tocandolo todo. Mira que suave!!
Que bonito!! pues esto nos quedaría bien!! Hazme una foto en este sillón!! Y nos girábamos y todos hacíamos exactamente lo mismo. Que predecibles somos la gente... y que tontillos. Cómo nos gusta flipar.!!

Elegimos dormitorio infantil, cuarto de baño y cocina. Elegimos hasta el suelo y de chiripa compramos toallas tiradísimas de precio. Así las renovamos  por menos de veinte euros. Increíble.

Pero claro llegas a casa y destapas la bolsa llena de catálagos y lápices del Ikea,y te preguntas " para que puñetas habré cogido tantos lápices" si son minúsculos!!  Pues nada, todo lleno de blocks con anotaciones.

Y vas con esas anotaciones habitación por habitación. con una euforia en e cuerpo que flotas, hasta la galería, la ves preciosa con el filtro que llevamos del flipe. Como si lleváramos gafas 3D pero sin llevarlas. DIgo yo que será el efecto de los donuts hojaldrados del almuerzo.
Cuando acabas de visitar tu propia casa, te sientas en el sofá ves tu comedor y dices, pues sí esto es lo que hay, pero que bontio quedaría.... si me tocara un pedacito de la primi y bajas de las nubes con la sonrisa tonta para lo que queda de fin de semana.




miércoles, 3 de agosto de 2016

EL TEST DE LOS TRES TAMICES

En la antigua Grecia Sócrates tenía una gran reputación de sabiduría. Un día vino alguien a encontrarse con el gran filósofo y le dijo:
– ¿Sabes lo que acabo de... oír sobre tu amigo?
– Un momento, – respondió Sócrates – antes de que me lo cuentes, me gustaría hacerte una prueba, la de los tres tamices.
– ¿Los tres tamices?
– Sí,- continuó Sócrates – antes de contar cualquier cosa sobre los otros, es bueno tomar el tiempo de filtrar lo que se quiere decir. Lo llamo el test de los tres tamices. El primer tamiz es la verdad. ¿Has comprobado si lo que me vas a decir es verdad?
– No, sólo lo escuché.
– Muy bien. Así que no sabes si es verdad. Continuamos con el segundo tamiz, el de la bondad. Lo que quieres decirme sobre mi amigo, ¿es algo bueno?
– ¡Ah, no! Por el contrario.
– Entonces,- cuestionó Sócrates – quieres contarme cosas malas acerca de él y ni siquiera estás seguro de que sean verdaderas. Tal vez aún puedes pasar la prueba del tercer tamiz, el de la utilidad. ¿Es útil que yo sepa lo que me vas a decir de este amigo?
– No, en serio.
– Entonces,- concluyó Sócrates – lo que ibas contarme no es ni cierto, ni bueno, ni útil; ¿por qué querías decírmelo?
Mejoremos nuestra vida y sociedad.