El gran Jardín Botánico de Coníferas , Jarafuel

 Jardín Botánico de Coníferas.🌲

"LUGAR DE INTERÉS TURÍSTICO Y MEDIOAMBIENTAL"


🌿Últimamente disfrutamos mucho con los jardines botánicos, así que elaboramos una lista de todos los que queremos visitar , que tengamos más o menos cerca como para pasar el día o hacer alguna escapada rural. 

Jarafuel, pintaba muy bien, pero encontré poca información. Algún titular de periódico digital, la inauguración y poco más. Nos convenció ir a verlo sabiendo que está abierto, que tiene área de juegos , hay mesas, sombra y se puede visitar de manera gratuita. 

Si seguimos indicaciones del google maps hay un buen acceso en coche hasta casi la entrada. Un cartel nos informa que hay un restaurante a la derecha y un pequeño parquing, como para 4 coches al lado de unos contenedores de basura. 

Nosotros aparcamos allí. A las 8 de la mañana no había nadie. 

A tan sólo unos metros estaba la entrada con un enorme panel de madera que entre otras cosas, decía; 

 Fué inaugurado como una "iniciativa de carácter innovador y demostrativa, única en su género, pues curiosamente la familia de las coniferas, con un extenso numero de especies, no tenía representación conjunta en ningun jardin botánico de la Comunidad Valenciana hasta la construcción de este parque en el municipio de Jarafuel." 

El mismo panel indica por numeración, en que zona vas a encontrar cada especie. Hay como cuatro espacios rectangulares, en cuatro alturas distintas , por donde un bonito paseo te lleva a conocer cada especie mediante unas indicaciones grabadas con el nombre botánico ,el común y el lugar de procedencia. 

Bien , pues en la primera altura encontramos un área de juego para niños, con zona de escalada, cuerdas, cabaña de madera... y muy cerca unas mesas de metal pintadas en verde carruaje, bajo una enorme pérgola. 

Mientras ellos se pusieron a jugar como locos, yo hacía fotos a todo ! Era tan precioso!

🌿Me parece curioso recalcar que la colocación de las plantas se dispuso con la intención de asegurar que perdure siempre algun ejemplar  en el tiempo, por lo que se plantaron tres ejemplares juntos de cada especie, con una separación de cinco metros entre si.

Curiosamente no están sobre ningún cartel típico de madera sino que se asienta sobre una roca de piedra natural al lado de la connifera para reconocerlas.

Dicho esto, y cuando los peques a regañadientes dejaron el área de juego, empezamos el recorrido. 


Había como una acequia que nos acompañaba con el sonido del agua, durante un tramo del paseo. 

Jaume leía con interés los carteles.. o los 6 primeros, porque luego recordó que se lo pasaba mejor en el área de juego y estuvo refunfuñando un rato hasta que vió otra zona de juego infantil y se le pasó. 

Nos costó reconocer algunos aperos agrícolas que había ,a modo de exposición, durante el trayecto y tuvimos que echar mano del google lens, que sirvió de poco en esta ocasión. 

Intuimos la mayoría de las cosas y Jaume ( 10 años) se sorprendió de que ataran lso animales para labrar el campo. No lo concebía de ningún modo. Estuvimos conversando de las posibilidades de entonces de los campesinos para sacar las cosechas adelante. De la escasez de recursos y de lo lejos que se encontraban de una ciudad grande. 

Es complicado entender todo esto en la cabeza de unos niños que tienen a su alcance tecnología y comodidades. 

En nuestro paseo encontramos especies que no habíamos visto nunca, y otras tan comunes que no somos conscientes de su belleza hasta que visitas un jardín botánico. Todos los árboles estaban bien cuidados ,el entorno y la disposición que había hecho hacía que resaltaran su hojas, su forma y sus colores. 

Parecía que en cualquier momento íbamos a ver un gnomo escondiendose en un tronco, o un cervatillo correr. Lo que sí vimos de verdad, fueron ardillas y hormigas gigantes. 


Nos acercamos a ver otra área infantil, pero en esta parece que el día anterior alguien le apetecía comer pizza y romper botellas de vidrio cerca los toboganes... así que pasamos de largo con una sensación de indignación grande. Con lo precioso que es todo eso... y siempre hay gente que no sabe apreciar el esfuerzo que supone mantenerlo. 

Volvimos un rato más a la primera zona de juego. Estuvimos como unas 4 horas en el jardín botánico, almorzamos y de regreso al coche curioseamos por el restaurante. 

Se llama el Molino. Os dejo el enlace y el teléfono por si preparais visita y quereis reservar. ( +34669873482)

Resulta que también hay una gran piscina, al lado de una especie de embalse de riego. El murmullo de las acequias te lleva hasta allí y a su vez, daban una sensación agradable de temperatura.  

Los 27º no parecían tanto si estabas allí y eso que tuvimos suerte porque unos días antes en Ontinyent estábamos a 43º. 

Sería sobre la 1 y el restaurante , tenía un espacio exterior bonito y llenísimo de gente. Preferimos mantener todavía la distancia con la gente.  Así que, en esta ocasión, no nos quedamos a comer. Teníamos una hora de distancia hasta nuestra casa y nos marchamos. 

Lo visitamos en agosto el 2021 y sí ... llevaos antimosquitos si vais a verlo por esas fechas porque con el agua de las acequias los mosquitos parecían buitres carroñeros. 

Espero que os gusten las fotos!

                             

 

 



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