jueves, 24 de mayo de 2018

Sucesos terribles

Ayer una  persona se dejó arrollar por el tren. La conocía.  Me pasé toda la tarde pensando...

La gente que tiene depresión y no lo parece , se convierten en técnicos escondiendo su tristeza. Como esta persona. Nadie sospechaba nada. A todos nos pilló por sorpresa.

Era su destino? No quiso luchar? No podía luchar? Era un proceso que llevaba durante años sufriendo? No tenía apoyo?  Nadie se dió cuenta? Se dieron las cicunstancias para que sucediera?
Porque no vió un a oportunidad de pensar que habían otras posiblidades?

Se nos escapa la vida rápido, nuestros hijos o los de los demás crecen a un ritmo frenético, tachamos los meses en el calendario  y pasan las vacaciones, las pascuas, las fiestas del pueblo, el verano, el incio del colegio, el puente del pilar, navidad, año nuevo, la cuesta de enero,  carnavales... Nos dejamos llevar , arrastrar y utilizar al antojo de otros?

Debemos , es nuestra obligación exprimir los días al máximo, hacer las cosas que nos hagan felices, aunque sea regar las plantas, salir a caminar, o tomarse una cerveza en la plaza , renunciar a un trabajo, luchar por un sueño, volver a llamar a un amigo, creer en ti...





La vida no es sólo cuestión de suerte.  La componen muchos factores  y de nosotros depende que algunos nos influyan en un aspecto positivo en nosotros o dejarlos correr.

La vida no es sólo azar, es constancia, es lucha, es querer...






Esta semana de repente Jaume se pone tres gafas a la vez y sale al salón haciedo muecas de rapero.... y estallo en risa sin poderla contener.
Ahí me doy cuenta de lo viva que estoy y de la suerte que tengo por tener razones para sonreir cada día... y llorar un poquito menos por las noches.

Sé que en algún momento dejaré de llorar mi pérdida. Dejaré de hacerme preguntas que nunca tendrán respuesta. Mientras tanto... vivo, y aprecio con intensidad lo que nos rodea. Porque si algo he aprendido es que nada es efímero.