domingo, 29 de abril de 2018

El después de la pérdida.

¿cómo canalizar el dolor de una pérdida? 
¿como dejar de llorar por los rincones?

Necesito decirlo en voz alta para saber que no ha sido una pesadilla ni un sueño.


Estoy triste como jamás había estado, no tengo ganas de comer, de salir a la calle, de hablar con la gente, de ser amable... Sólo quiero tumbarme en la cama y dejar pasar las horas.
Algo dentro de mí, me dice que no es posible que esta sensación tan horrible dure siempre.

No tenía fuerzas , simplemente me dejaba llevar.... pero Jaume no se merece verme así. Mi pequeño me cuidaba estos días pensando que estaba con gripe. Y lo sentamos para contarle que tenía un bebe en la barriga pero se le había parado el corazón y no iba a nacer. 

Jaume contestó. Lo entiendo y por eso estás tan cansada y tan triste? Que pena, yo quería este bebé. pero no te preocupes mamá yo te cuido. 

¿ Que se hace cuando escuchas esto de tu hijo de 7 años? Pues eso, romper a llorar.


una semana después 

Durante 3 días más no podía caminar más de 15 minutos sin marearme o perder el control.

Me siento vacia, mi barriga vuelve a estar fofa, ya no está dura y prieta porque ya no está dentro.  Mi tetas han perdido unas dos tallas otra vez... todo vuelve a ser como antes. Y no hay signos ni resquicio de vida dentro de mí... Me pongo las manos en la barriga cuando me acuesto y me siento estúpida porque ya no protejo a nadie...se fué.

Es complicado, a veces pienso que estoy en el abismo de caer en un agujero de tristeza infinita. Es algo incontrolable. Algo contra lo que quiero luchar pero todavía no tengo las fuerzas.

Fuí al último control, estaba aterrada por si me decian que se había quedado algo dentro y tenía que pasar por quirófano.

Pero después de una larga mañana, todo salió bien.  Algo desagradable pero ya no hay dolor.


Como una cosa así tambalea una familia ... como te deja devastado y con la ilusiones rotas.



Fecha prevista del parto, un mes antes del cumple de Jaume, justo un mes.

Este año cuando empiece a prepararle la fiesta ... podría haber estado dando a luz.... Y así me paso todo el tiempo.

Cuando llegue  la fecha  ¿Se me habrá olvidado? ¿ lo recordaré? ¿ la pareja superará esto?
¿ buscaremos otro embarazo?

jueves, 26 de abril de 2018

El proceso de aborto. Segunda parte.


ANULANDO CITAS

El miercóles Jaume tenía excursión, estaba alegre y feliz. Iba a comerse una mona con chocolate con sus compañeros de clase.
Su alegría me llena de rebote, abrazo su cuerpecito suave y prieto  .

El miercoles fué un dia de reflexión en pareja. De exponer  en voz alta, de mirarnos a los ojos, de discrepar, de intentar encontrar consuelo, de intentar ver un futuro distinto...

El miércoles, volví al médico para la baja. No tenía fuerzas para contarle nada, cabizbaja le dí el papel de urgencias y estallé en llanto cuando me dijo que lo sentía.  Todavía no puedo controlar las ganas de llorar. Me invade una tristeza y las lágrimas brotan de repente.

Me aclaró algunas dudas sobre el resto del proceso y seguí en mi paseo por el ambulatorio. Me mareaba al subir escaleras, al levantarme de la silla o al andar rápido.

Tenía que anular mis citas con la matrona y las analíticas. No me crucé con ninguna embarazada al entrar en la sala . Pero cada vez que intentaba pronunciar "lo he perdido " un nudo en la garganta me dejaba sin voz.  Pregunté en la matrona si había algún grupo de ayuda por si lo necesitaba y me dijo que no conocía que existiera ninguno .

Salí de allí pensando en la suerte que tengo que ir acompañada de mi pareja. Cuantas mujeres habrán pasado por esto solas.... esto es terrible. Te deja vacia , mirando al futuro que habías escrito con ilusión, como arrancando páginas a un libro que ya tenía color.

Podría haberme quedado en casa en el sofá pero recoger a Jaume del cole y verlo salir corriendo hacía mí ,  sonriendo, me llena. Me evade por unos momentos de lo que está sucediendo estos días.

Y necesito sentirme llena y no vacía.
Al llegar a casa preparamos una tarta de galletas de chocolate , Jaume y yo estuvimos más o menos media hora en ello para dejarla en la nevera para el día siguiente. Media hora en que me olvidé por completo de los mareos y de lo que vendría después todavía.


48 horas después, misoprostol


El miércoles por la tarde sobre las seis me puse vía vaginal las 4 pastillas de misoprostol.
A la media hora empezaba a sentir un quemazón por dentro y calambres, como espasmos, pero suaves.

Me preparé para otra tarde dolorosa. Esta vez estaba concienciada de que sea igual de terrible, sin embargo no fué tan desagradable como esperaba.

Estuve hasta pasadas las once de la noche con espasmos, calambres y contracciones cada vez más dolorosas. Cinco horas de dolor en la cama , acurrucada hecha una bola vacía y triste... pero sin ganas de empujar.

Mi gata se quedó conmigo toda la tarde, cada vez que iba al baño ella se sentaba a mirarme y venia detrás de mí hacía la cama. Alargaba la mano y ronroneaba ... se subía a mi regazo y se sentaba.
Me arrancaba un ligero esbozo de sonrisa saber que tanto me quiere y sabía que algo no iba bien. Me estaba cuidando a su manera.

Sobre la una de la mañana me dormí y volví a despertar a las cuatro con molestias fuertes que no llegaban a doler. Era totalmente soportable, pero no me dejaban dormir. Espartano se levantaba asustado y preocupado y volviamos a la cama.

Pero a las cinco me volví a levantar , me despertó el hambre. No recuerdo cuando había comido, quizás algunas almendras por la tarde, no sé... Me acordé de la tarta de chocolate que habíamos preparado Jaume y yo. Dos trozos después me sabían a gloria.

Se despertaron todos sobre las 8 y el día amanecía otra vez.

Jaume empezaba la escuela de pascua, estaba súper contento porque el sitio  le encantaba y iban dos amiguetes suyos.

Cuando la casa estuvo vacia , lloré. LLoré por las ilusiones que se iban al tirar de la cadena, lloré porque me había comprado dos sueters premama,  lloré porque tenía una tela preciosa para hacer sabanitas para la cuna, lloré porque tenía que decírselo a Jaume,  a mi padres,  a mis hermanas, a mi suegra, a mis amigas, en el trabajo... 

LLoré porque quizás era mi último tren y me quedé con las maletas en la mano... 



domingo, 22 de abril de 2018

Aborto espontáneo . El proceso, primera parte.

EDITO ( más de medio año después) ... repasando entradas guardadas

 Advierto que este post es muy triste y desagradable. 
Es algo que necesité (y necesitaré )tiempo y muchas lágrimas 
para superarlo. 
Pero he decidido hacerlo público por las muchas personas que me han preguntado y alentado. Porque no quiero hablar bajito de este tema, ES MI EXPERIENCIA. NO DEBE SER TABÚ. Me ha pasado a mí, y ojalá hubiera leido más sobre esto. 
Nunca crees que te van a pasar las cosas...
hasta que te pasan. 

...


RESUMEN

El viernes fuí a urgencias por un sangrado. Me mandaron reposo. 
El sábado el dolor era insoportable , me retorcía tumbada y manché rosado claro.
El domingo manché durante la tarde y tenía pinchazos bajo vientre.
El lunes fuí a urgencias por un sangrado intenso. Me dijeron que ya no había latido ,seguramente hacía casi un mes que había dejado de crecer. 


...

La primera vez que fuí a urgencias, me dijeron que era muy pequeño. Ahí ya estaba segura que la fecha que me daban ellos no me cuadraba con mi calendario.
Seguramente en ese momento ya no estaba creciendo... igual en ese momento dejó de vivir.... Y lo tuve conmigo arropando una ilusión en mis entrañas.

Me tomé Misofar el lunes por la tarde, en la consulta del ginecólogo pero  no fué hasta la mañana siguiente sobre las nueve y media cuando empezó la expulsión.
El padre de mi hijo se fué a trabajar y a mitad de mañana cuando ya no podía más, le llamé sin fuerzas para que acudiera a casa.

Pensé en ponerme una peli y quedarme en el sofá, pero la primera contracción vino muy rápido y a continuación un chorro de sangre incontrolable. Era brutal, caian trozos muy bestias del tamaño del dedo gordo, mientras me retorcía intentando acordarme de respirar. Probé de pie, sentada, de cuclillas...

Estuve como unas 3 horas y media . Apenas salí del baño, apilé unas toallas sobre el cubo de la ropa y las apretaba cuando venía la contracciónQuería ser fuerte y aguantar un poco más... pero tenía miedo y  llamé a espartano aterrada.

Me sentía débil sin fuerzas apenas para arrastrarme hasta la cocina donde salí a hacerme una infusión  y me desmayé.  Serían unos minutos... cuando conseguí ponerme en pie, me hice la infusión y me acurruqué en la cama como unos quince minutos más hasta que oí las llaves. La sensación de sentirme acompañada a partir de ahí fué lo que hizo que aguantara un poco más.

Tenía que salir corriendo cuando notaba una contracción, cada vez más espaciadas y menos fuertes, pero tenía pocos segundos para cruzar el pasillo... no recuerdo haber visto tanta sangre en mi vida.

Se repetía en mi cabeza las palabras del ginecólogo...

-   ves?- mientras señalaba en la pantalla- está ya en una esquina para ser expulsado ... tu cuerpo ha empezado ya...  puedes seguir en casa, no es necesario un ingreso , si te asustas o te duele mucho , vienes ...

Eran segundos, mi mente se trasladaba al mismo lugar, una y otra vez, como buscando el momento que no quería oir... como queriendo borrar lo que estaba pasando...

Sé que no debía mirar y dejé de hacerlo cuando me mareé... debatiendo si martirizarme con esa imagen.  Tiré de la cadena en cuanto pude y con las pocas fuerzas que me quedaban ... lloré.
No sé cómo, llegué a la cama y unas horas después desperté. Espartano estaba a mi lado leyendo. Me sentía vacía... mi barriga ya no estaba hinchada, era como si nunca hubiera estado.

El martes pasó como un mal sueño. Como una pesadilla que parece que no acaba nunca. 

Antes de acostarme miré a Jaume... y pensé que era lo más bonito que había, que tanta inocencia y dulzura junta no se merecían que yo estuviera triste

... me fuí a dormir pensando que tengo que pasar esto, si tengo que pedir ayuda la pediré, pero no puedo pasarme los días llorando y pensando cómo habría sido.  No es justo para mí, ni para mi familía.
La noche fué como el día más intenso de una regla, pero de repente me sentía en paz.

El miércoles me desperté escuchando los pájaros por la ventana era un nuevo día... y estaba la mitad del proceso todavía.


Fragmento de una acuarela de Louise Bourgeois


jueves, 19 de abril de 2018

No hay latido, aborto espontaneo

El  domingo pasé toda la tarde tumbada, intentando jugar a algún juego de mesa en familia, pero estaba desganada y sin fuerzas.

Sabía que algo no iba bien, me quedé todo el tiempo que pude acostada porque parece que así me dolía un poco menos. Y tras otra noche horrible, el lunes avisé en el trabajo que no iría.
Fuí a mi médico, le expliqué mis dolores y me dijo que estuviera acostada y me daba la baja

A mediodía, sangré como una regla. Cogí aire y  volví a urgencias.


Lunes ...urgencias

En la sala de urgencias me invadió una sensación de vacio pese a sentirme muy hinchada. Algo no iba bien, es un presentimiento que me acompañaba durante días. Pero en el fondo quería estar equivocada.
Pasé  a ginecología y me dijeron que no había latido y que aunque la bolsa estaba intacta el feto estaba en una esquina de la bolsa a punto para ser expulsado.

Un nudo en la garganta no me dejaba casi respirar... hice un sobresfuerzo por no romper a llorar allí. Estaba pasando como si fuera un sueño, como si yo no estuviera allí realmente.

Mientras me explicaban el procedimiento, mis lágrimas resbalaban sin poderlas contener.
Me dijo que hacia un mes aproximadamente que había dejado de crecer y seguramente por eso la primera vez que fuí a urgencias no escuchó su latido fuerte.

En realidad estaría de unas dieciseis o dieciocho semanas, pero que en la primera visita se basaron en la medida del embrión ... que o bien estaba ya sin latido o era muy débil.  Por lo que mis calculos estaban bien desde un principio. Pensé que tenían que haberme hecho caso, si lo hubieran hecho no hubiera estado estas semanas dentro de mí sin latido o podrían haber hecho algo más...

El mundo se cayó a mis pies... escuchaba hablar pero dejé de prestar atención.

Me repitió todo muy educadamente, le pedí por favor que se asegurara y me explicó de nuevo que mi cuerpo ya llevaba días preparandose para la expulsión.

Me dijo que tenía que firmar el consentimiento para tomarme una pastilla y ayudar a mi cuerpo el proceso que él había empezado.
Me lo leí todo, y el ginecólogo se asombró porque decía que con los nervios nadie se leia estas cosas.

Estaba sola, leyendo como me iba a doler durante 4 días, como mi cuerpo mediante contracciones iba a eliminar los restos de una vida, me sentía como si formara parte de un libro que te están contando... pero con la mala suerte de estar dentro.

Cuando acabé de leerlo, me acercó un vaso con agua y una pastilla .
Le rogué entre lágrimas que se asegurara que no había latido.  Me calmó asegurandome que jamás haría algo que pudiera dañar una vida. Me sentía, desprotegida, tenía que creerme lo que me estaban diciendo, pero mi cabeza no lo asimilaba.
Tardé un poco, y tras calmarme me tomé allí en consulta la primera pastilla.  Las otras vía vaginal van 48 horas después.

Me insistió en que no tenía porque sufrir durante el proceso, que me tomara algo porque iba a ser doloroso y que por favor no contará los trozos, ni mirara cuando vaya al baño.

Me intentó calmar explicandome que  mi cuerpo ya habia tomado esa decisión y que lo estaba haciendo de manera natural. Sólo que me iban a dar los fármacos para asegurarse de que salía todo. la próxima visita sería en 4 días para una eco o un posible legrado en caso de necesitarlo.

 Necesitaba salir de allí y llorar desconsoladamente.





Llegué a casa subí al trastero cerré la puerta y me quedé de pie frente a todas las cosas de bebé que estaba mirando estos días  y lloré como jamás en mi vida había llorado .

No sé si estuve casi dos horas allí arriba, sólo que cuando acabé exhausta de tanto llorar, me preparé un baño y seguí llorando.

Me hacía mil preguntas... el dolor se apoderaba de mí pensado que era mi último tren.
Cuando volvieron del parque el peque y su padre, reprimí mis lagrimas hasta que le acostamos y nos sentamos en el sofá, abatidos, vacios, tristes y pensando como una cosa así te deja tan devastado.

Durante la noche, el dolor ha sido como una regla súper intensa y sobre las seis de la mañana he notado mi primera contracción.

En parto de Jaume el dolor venía desde la espalda y me abrazaba apretando y pinchando fuerte hasta invadirme de dolor por completo. Como si fuera a partir en dos.

Esta era sólo en la zona del bajo vientre. Como si viniera un pinchazo que  va  a  más y durante unos segundos me estrujaran el útero con las manos hasta retorcerme ... necesitaba acurrucarme .

Me esperan tres días más de dolor . Y luego volver a mi vida normal. ¿ Como se vuelve? ¿ como me quito esta sensación de vacio?


domingo, 15 de abril de 2018

Sangrado y amenaza de aborto


Ya van tres días seguidos que siento un dolor muy fuerte, como el peor día de la regla  y tengo sangrados leves.
He ido a urgencias y me han dicho que haga reposo absoluto por riesgo de aborto. Por el momento no se escucha latido y la bolsa dice que en la eco la ve entera.

Pensé que sino me esforzaba en el trabajo no diría nada todavía.   Porque ya os dije que no me apetece que se entere nadie hasta que sepamos con seguridad que está bien. Con las camisas holgadas pasa desapercibida .


Sobre las diez y media de la mañana del sábado, empecé a sangrar otra vez, tenía pinchazos fuertes y me asusté. Estaba en el trabajo así que me fuí a casa , porque en urgencias me habían preparado un parte que sólo indicaba "reposo absoluto domiciliario . " Me habían aconsejado no ir a trabajar, pero consideré que tampoco iba a hacer esfuerzos. ...

Es como una mezcla de retortijones, indigestión y dolor de regla fuerte. Cada vez que iba al baño me encontraba con un flujo rosado oscuro. Me da pavor , pensar que al final los sangrados sigan su curso y acabe en aborto natural. No sé ... la cabeza me da mil vueltas y no me permite ilusionarme. Como si tuviera el freno de mano puesto.

Desde que me enteré he subido varias veces al trastero a ver todas las cosas de bebes que tengo, que si la cuna, ropa, andadores, juguetes, mantas de juegos... Pero no me siento con fuerzas. Tengo tantas ganas de que todo salga bien y a la vez tanto miedo a que las cosas vayan mal...

El resto de la tarde de sábado estuvimos jugando a la jenga en el sofá . Casi me duermo en la cama de Jaume, porque estuvimos de charreta casi una hora hasta que se durmió y yo también me acosté después.


Voy a intentar ser positiva y esperar que en algún momento me confirmen que todo va bien y me brote la ilusión contenida a raudales, que ya va siendo hora. 

viernes, 13 de abril de 2018

Segundo embarazo a los 36



Y es que a pesar de que sea un embarazo sorpresa estoy sacando todos esos sentimientos guardados, porque queria tener más niños pero no era nunca buen momento.

No quiero hacerme ilusiones... pero es inevitable.
Es imposible contener una explosión de alegría, pero siento que tengo que ser cometida, porque realmente no pinta bien.

Cierro los ojos y quiero oler a bebé ya.

Quiero que me digan que todo va bien, que el 7 de octubre lo tendré en mis brazos y saldrá todo genial. 


De momento, he sacado mi agenda y comprobaba algunas anotaciones, cuando todavía pensaba que era a causa de la hipertensión o una posible tiroides. 

Como que a los 14 días de haber ovulado, sentí unos pinchazos fuertes y me mareé  varias veces por la tarde.


A las cuatro semanas de la primera falta de mestruación, para mí son 28 días en este momento, dejaron de gustarme los dátiles de repente. 

Yo siempre tengo un tupper en la nevera porque me gustan fresquitos... y ya no me gustan.  Así sin más, ya no me apetecen nada de nada. 

A la semana siguiente, a las cinco semanas, me costaba muchisimo respirar y hacer esfuerzos. Por lo que mis entrenamientos se vieron afectados y mi ritmo de carreras bajó drásticamente.  Salgo a hacer mis 8 km  en vez de 10 o 12 que debería estar preparandome, y el resto del trayecto necesito hacerlo andando porque me pesa todo el cuerpo . 

Entre la semana cinco y seis, no me podia abrochar los pantalones. Y me notaba una presión constante bajo vientre y una sensación de hinchazón que se notaban más conforme avanzaba el día. Rebusqué en mi armario pantalones elásticos con urgencia y desterré mis vaqueros holgados, que ya no eran tanto.  Y lo mismo con los sujetadores, de repente quedaban completamente desbordados y tuve que ir tirando de unos viejos que ya estaban dados de sí. 

Ya cuando me dieron la noticia, y sobre las 8 semanas era consciente del embarazo y empecé a dormir del lado izquierdo quedandome frita en seguida. 
Gracias a esa posición estoy sintiendo un gran alivio postural ya que yo soy de dormir boca arriba y  no me sentía cómoda. 

También fuí consciente de que iba más al baño. Sobretodo de noche,  me tenia que levantar adrede. 
Soy de beber mucha agua, porque el gas y el alcohol no me gusta , así que como ya hay algún día de más calorcillo, no sé si tengo más sed que antes o me da sensación de sequedad de boca.  

Si en el primer embarazo tenia nauseas matutinas , mareos , malestar y dolor de pechos, en este segundo embarazo sólo tengo un poco de ardor por la tarde. 

En lineas generales me encuentro muy bien. Aunque mi calendario dice que ahora que puedo ir atando cabos , es que estoy de mínimo 4 semanas más. Pero por la medición de la eco no corresponde a ese tiempo. 

No quiero rallarme mucho, así que esperaré a las próximas visitas y no descarto ir a algún ginecologo/a privado. 

Crucemos los dedos. 

domingo, 8 de abril de 2018

Como encajar una noticia que no te esperas.

Tenía esto guardado para cuando, por fin llegara un buen momento para contarlo. Ha sido difícil de digerir, quizás porque las cosas que más quieres a veces llegan en el momento más inoportuno.

A lo mejor, ni siquiera hay un momento idóneo, sino que  estamos preparados para encajar las noticias... o no lo estamos.


Diciembre

En diciembre de 2017, acudí a mi médico en revisión a mi hipertensión, y tras mucho esfuerzo eliminando la sal de mi manera de cocinar, comiendo más fruta,  bebiendo más agua, y saliendo a correr como hago habitualmente, conseguí estabilizar mi tensión a unos niveles más o menos normales.
Esto quiere decir, que mi médico aceptó mi petición de dejar unas pastillas por un tiempo, a ver si conseguía siguiendo un hábito saludable, mantener los mismos niveles o incluso bajarlos.
Es dificil que con el nivel de estrés  de la rutina diaria  pueda mantenerlo a raya, pero me viene muy bien salir a correr tres veces para al menos contrarestar la acumulación de todo el día.

Bien, diciembre sin pastillas y con la navidad a la vuelta de la esquina, la menda aumentó 5 kilos. Si las pastillas hicieron que eliminara la retención de liquidos, era evidente que tendría efecto yoyó. Aún así mi tensión se mantuvo todo diciembre.

Febrero

A pricipio de febrero , tuve otra revisión. Le dije mi aumento de peso, y que me sentía super cansada desde hacía un mes. Me estaba preparando un carrera de 15 kilómetros con mucha ilusión y no sabía si el sobreesfuerzo tenia el efecto contrario y ralentizaba mi ritmo de carrera. Y los cinco kilos de más , pese a hacer más ejercicio , no se iban.

En serio, cansacio a todas horas. Es más, yo no soy de hacer siesta y necesitaba después de comer sentarme diez minutos en el sofá antes de volver al trabajo.

Me pidió una analítica para descartar tiroides. Me obsesioné un poco hasta tener los resultados y a la semana volví al médico, que me dijo que todo estaba perfecto pero para descartar alguna anomalía me pidió un electro y unas placas de tórax . Dijo que deberiamos hacernos estas pruebas todos los corredores antes de empezar a hacer un ritmo de carreras habitual.

Durante los tres primeros meses del año, he seguido con mis carreras, más o menos domingo sí domingo no, tengo una. Y Conseguí mi terminar mi segunda 15 k en Valencia , pero con 5 minutos por encima de mi tiempo normal.
Me sentí frustada, porque estaba haciendo bien mis entrenamientos.

Marzo

El domingo 4 de marzo, mi equipo , con mucho esfuerzo preparó la carrera de la Mujer, en beneficio de la asociación para el cancer, en mi ciudad . Fué todo un éxito.

Una semana frenética, entre entrenamientos, preparación de la bolsa de corredoras, voluntariado en la recogida de dorsales y la misma rutina de trabajo y familia.   Los que os tengo por facebook, habreis visto que me lo pasé en grande prepárandolo todo.

Así que cuando , ese domingo durante la carrera me mareé en un par de ocasiones, pensé que era porque no habia desayunado lo suficiente por los nervios, y por el estrés de toda la semana.
No le dí importancia, disfruté del evento al máximo con todos mis compañer@s de equipo y la gente que asistió.


La primera semana de Marzo tuve el electro y salió todo estupendo. Tenía cita al jueves próximo, 8 de marzo, para las placas de tórax.

El día anterior, miércoles, cada vez que levantaba del sofá o un silla tenía como unos pinchazos fuertes en la zona  bajo vientre.

De repente , tuve un presentimiento de que algo iba mal. En serio, me asusté, pensé que quizás estaba obviando señales de mi cuerpo.  Pasé la noche con pesadillas.

Ese jueves, volví a tener pinchazos fuertes al levantarme del sofá y me fuí a urgencias.
Estaba asustada. No esperé , ni avisé a mi marido, porque no quería asustarle. Llegué a urgencias y me subieron  en seguida a primera planta con el ginecólogo de guardia.

Me sorprendió que me hiciera una eco vaginal, pero claro si  los pinchazos venian de bajo vientre tenían su lógica.

Estaba en lo peor, creía al 99% que me iba a decir que tenía un quiste , cancer, una mancha.... y tardó siglos en decir algo , mientras miraba fijamente la pantalla.

Cogió aire, me dijo que tenía que repetir para asegurarse. Me hizo muchas preguntas, y entre ellas me dijo que desde cuando llevaba el anillo nuvaring puesto.

Le dije que era mi método anticonceptivo habitual , antes de tener  a mi peque y luego lo seguí usando por su comodidad.

Miró la pantalla una vez más, y me dijo que tenía algo que enseñarme. Empecé a temblar, y pensé... -


-Sé fuerte, si es un quiste, oye se opera y punto. Si es cancer, se trata y a luchar .- y por un momento me imaginé en la carrera de la mujer del año que viene con mi pañuelo, en mi ciudad,  abanderando la lucha , como tantas otra mujeres fuertes y valientes...

-Estás de unas 8 semanas según el tamaño , pero no escucho latido. 

Esas fueron las palabras que me devolvieron a la realidad. Y me quedé allí conteniendo el aire ...