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viernes, 29 de enero de 2016

sentimientos encontrados

Esta mañana me encontraba fatal. Tenía mareos y náuseas sumados a la habitual migraña que viene a verme un par de veces al mes.  Primero pensé... buaff a que seguro que deriva esto en una grastrointeritis.. porque es que soy la leche para cogerlo todo.

A las 7 y media suena el despertador por tercera vez y como puedo me levanto corriendo hacia el baño porque de repente el mismo olor de la habitación me da nauseas... 
Cinco minutos despues todas las ventanas de mi casa están abiertas. Y en la última ventana me quedo un momento sintiendo el aire fria en mi cara... a mi migraña le espanta el aire fresco así que me sentía fenomenal.

DE camino a la habitación de Jaume, el dolor de cabeza  vuelve ... como a golpes, buff que mal se pasa , por favor. Así que tuerzo para ir al botiquin y tomarme algo. Y allí estaba yo sorprendiendome a mi misma pensando en cuando fué mi ultimo dia de regla.  ¿para que coño he pensado eso?  ¿ como? que nooo! o si?
Busco mi agenda y comprueblo tristemente que es imposible. Así que con el paracetamol en la mano... decido no tomarmelo.
Acompaño a Jaume al cole y al volver voy directa al baño porque cualquier olor me produce un inmediato efecto de agonia... y otra vez lo pienso. Y empiezo a notar los sintomas ... pero no son reales. Seguramente son fruto de mi ansiedad del trabajo durante el ultimo mes, y la mera esperanza que me provoca pensar que pudiera estar... eso.
Y es un pensamiento frustrado, triste y melancolico. Porque sé que no estoy embarazada pero me encantaria estarlo de nuevo. 
Me frusta no gozar de ese pensamiento. Pero es que es imposible pensar en una reducción de jornada, y pensar en donde y como sacamos dinero para sobrevivir con los gastos que tenemos.

Que triste es saber que estás pagando una hipoteca  de una casa en la que vives ... y otra de una casa que vendiste a un precio muy bajo. Sobrevivir con la carga es muy duro. 

Como comprarte un coche y que en un accidente lo pierdas y tengas que seguir pagandolo.
Que cosas más desesperadas nos lleva a plantearnos la crisis. Pero no podemos volver doce años atrás  y sabiendo que la crisis nos dejará sin trabajo, comprar o no la casa de tus sueños.

Si lo hubieramos sabido... hoy no me frustaría pensando en si tomarme un paracetamol o no, por si acaso.
Sentimientos que tenia guardados y salen sin querer...

sábado, 23 de enero de 2016

cuando teniamos gato

Me cuesta reconocer que al principio me alegré de no tener quitar pelo blanco por toda la casa. No es que fuera exagerado, a ver, es que como tenemos un suelo oscuro y el pelo del gato era blanco... se veia en seguida. Pero lo arreglabamos teniendo la escoba/mopa cerca y ya está.

Luego iban pasando los meses y te venia a la cabeza cuando te esperaba en la esquina del pasillo y salía a darte un susto para echar a correr jugando contigo.

O cuando en invierno te sentabas en el sofá y venía a hacerse un hueco en tu regazo. O cuando dormía con Jaume. Desde luego, Xavi era la gatita más consentidora y protectora con Jaume que podríamos haber tenido.
Me acuerdo cuando la pillaba dentro de la bañera bebiendo las gotitas de agua que caian... o cuando me daba un paro cardíaco de verla en el alfeizar de la ventana tomando el sol.
Me acuerdo cuando se metia dentro de mis zapatillas de invierno y se le veia la cola.  Y cuando estabamos en la cama y venía a darnos unos lametones de buenas noches en la frente para ir a la habitación de Jaume y quedarse dormida a su lado.

Y me acuerdo como si fuera una pelicula que he visto hace mucho tiempo, y en realidad, no hace tanto.
Mi suegra debió dejarse la puerta abierta cuando subió a tender a la terraza comunitaria porque ya no la volvimos a ver .Salí todas las noches durante dos semanas a gritar su nombre agazapada en el suelo para mirar debajo de los coches. No me cayó un cubo de agua porque los vecinos me tendrían compasión... hasta que un fatídico día me encontré en la carretera  un pelaje aplastado y la reconocí entre lágrimas.

Me pasé el día el día llorando...y la noche ... y cada vez que veía un gato.
Me juré que no tendría más animales en casa que nuestras cobayas. Que luego se sufre mucho. Pero que mucho. Pero como ya conoceis ese dicho de " por donde hablas , luego pasas..." pues eso.

Desde hace un par de meses en mi ruta habitual cuando salgo a correr, hay unos contenedores y un bancal muy cerca con una acequia pequeña. Cada vez que pasaba por ahí se veian unas orejitas chiquitas y un día día compré pienso y me lo dejé en el coche. Cuando salía a correr me llevaba un puñado en una servilleta y les llamaba silbando al tiempo que dejaba la comida cerca de la acequia.

En un par de semanas a mi silbido salían. No quería encariñarme de ellos... y sabía que algún día dejarían de aparecer. 

Un día le dije a el espartano mayor que había uno chiquitito  que se parecía a Ximo, uno que teniamos cuando viviamos en el campo. Era su prefe sin dudas.
Ahí quedó la cosa. Ni mú.

A los pocos días, por casualidad Jaume vió unas fotos donde estaba Xavi hecha una bolita a su lado, y empezó a preguntar que porque no podiamos tener otro gato. Sin mucha convicción le dijimos que ya lo hablariamos pero por el momento no.

Pero el domingo pasado volviendo de casa de mi suegra, torció el coche por otro camino distinto al de ir a casa, y con una sonrisilla me dijo, si eres capaz de cogerlo, se viene a casa.

Y así fué como  pasamos por los contenedores ,silbé y salieron.  Se me rompía el alma saber que no me podía llevar a todos. En un arrebato, el espartano daba luz verde y a mí se me olvidó lo mal que lo pasé, volví a casa a por el transportín ...

muñecos parlantes y rituales para dormir.

Yo recuerdo que cuando era pequeña, compartía habitación con mis dos hermanas.  La pequeña y yo nos ibamos pronto a la cama, pero mi hermana con un apego infinito a mi padre le llamaba para iniciar un ritual del sueño.

El pobre hombre, se tumbaba en la esquinita de la cama de una de nosotras para dar la mano a una y alargar el brazo para la otra.Sacaba un poco el primer cajón de la mesita que separaba las dos camas para dejar caer el brazo hasta alargarlo a la otra cama. Elastic-man sería ahora.
El silencio inundaba la habitación para  a los pocos minutos , y como cada noche, espectantes  esperabamos el momento de escuchar su ronquido. Y que es subía tan cansado que se quedaba frito en cuestión de minutos. Nosotras nos tronchabamos de la risa y nos deciamos cosas en voz baja.

Recuerdo que mi madre siempre venia a despertarle, Daniel que las niñas están ya dormidas. y las niñas, que disimulaban la mar de bien, esperaban el siguiente turno; el de la hermana mayor.

Mi hermana mayor de unos 20 años subía a casa, despues de estar de charreta con el novio en el portal, y claro la chica subía siempre contenta y risueña. (He de alegar que antes todo era muy casto y inocente )
El caso era que ella sabía que no estabamos dormidas y siempre cogía un muñeco de su estantería para hacer como que nos hablaba. Y claro mi hermana pequeña con cinco años acababa contestándole y nos pillaba que estabamos despiertas todavía.
Recuerdo que el día que estabamos más revoltosas la esperabamos en su cama, en la parte de arriba de la litera, tapadas con la sábana haciendonos las invisibles.

Recuerdo las cosas con tanta ternura...tendriamos 20- 10-5 años respectivamente. Pues no ha llovido ni nada.!

Jaume tiene unos animales de tela muy chulos, y todas las noches me pide que hable por ellos.
Los mira espectantes esperando a que tomen vida cuando los cojo. Le habla mirandoles, se rie a carcajadas cuando discuten entre ellos por ver quien se acuesta a su lado y al final, y todas las noches acaba acurrucado en la cama con dos muñecos a cada lado.Yo les doy un beso a los cinco en la frente y apago la luz.

Y este ritual es algo que a Jaume le encanta, y a mí me recuerda a cuando mi hermana mayor cogia su muñeco y se montaba unas peliculas para hacernos reir. Que pronto pasa el tiempo de la inocencia...Ojalá lo recuerde tan bonito como lo recuerdo yo.

jueves, 21 de enero de 2016

cuando tu trabajo te persigue allá donde vayas.

Está claro que en la mayoria de los casos cuando entras a trabajar en una empresa, te conviertes en parte de ella, en su imagen andante.
Que sí, que tendrás tu vida social y familiar pero serás imagen y referente en la calle de una empresa.
Sobretodo si llevas muchos años en ella.

La gente se cree que debes ser igual de amable y contestar como si estuvieras en servicio 24 horas.
Te acorralan en el ascensor de casa de tu hermana, te preguntan mientras estás pagando las lechugas en la verduleria, te avasallan en el parque mientras sostienes la merienda de tu hijo... e incluso son capaces de preguntar precios o que les reserves algo en plena calle.

Señores; les agradezco que me tengan en la consideración y confianza de hacerme tales preguntas, pero todo tiene su contexto y en mis horas libres no me apetece decirte que clase de parqué es mejor y que necesitas para colocarlo. En mi horario  laboral te explico lo que quieras, pero si me paras cuando salgo a correr con los auriculares puestos... como que no.

La gente se cree con derecho a atosigarte, porque estás trabajando. Mejor dicho porque tienes trabajo.Eres una suertuda y no debes quejarte.
Pues me quejo, que quieres que haga? Mi jefes no saben ni sabrán de este sobreesfuerzo y yo cobro lo mismo. Y como me despiste me enseñan la puerta. Porque lo único que les importa es lo que se factura.

No les importa en absoluto qué sabes hacer, cómo lo haces y las horas extra que le dedicas a explorar y buscar información. No te premian de ninguna manera ni buscan lideres, sólo quieren jefes que saquen adelante el trabajo como sea.

Que lástima que estemos en una sociedad donde sigan despuntando "favoritos" y releguen tareas a la "burumballa" . Pero eso es otro tema...

viernes, 15 de enero de 2016

trabajar o ser madre, elige.

Así está el panorama señores.

Hace poco leí el post elegir-entre-maternar-o-trabajar/   del blog de Annabel lanavedelbebe.com, y comparto, como madre trabajadora por cuenta ajena, lo duro que es poder organizarte por querer ser madre.

Si empezamos a descuartizar el tema entrariamos en debate por muchisimas cosas, empezando por lo incomprensible de las vacaciones escolares y las vacaciones que tenemos los padres.
Los horarios del colegio y trabajo, y el hecho de que se pongan enfermos o tengamos que operarlos.

Igualdad ? conciliación? Parece que pedir las dos cosas es impensable.
No puedo generalizar, pero sí hablar desde mi experiencia.

Empecemos, exponiendo las vacaciones escolares.

  • quince días en navidades (diciembre-enero)
  • doce dias en pascua   (marzo/ abril)
  • cinco dias festivos sueltos bien por comunidad o cualquier otra cosa.
Además añádele, una semana de mocos, vomitos y fiebre de algún catarro en invierno.
Ah, bueno, y si por casualidad están dos en casa días con tratamiento para piojos. O conjuntivitis, o la varicela.
Cuenta también julio y agosto. Y la primera semana de septiembre.

Y luego descuenta las vacaciones de los padres para repartirse todo esto. No cuadra verdad?

Ahh, bueno a lo mejor me he pasado, deberia descontar los dias por enfermedad de un hijo si llevo el justificante medico. Pero para eso, me tengo que pasar la mañana con mi hijo con FIEBRE para conseguir un papelito, en urgencias, y en el mejor de los casos que te atiendan al final de la máñana el pediatra de guardia. ¿en serio? 
Chica pide cita, has perdido la mañana porque has querido. Claaaaaaaaro cariño, ponte malo si eso el martes por la tarde que libro, pero a partir de las seis que antes mamá tiene que trabajar , eh?

Así está el mundo. Da igual que estudies, que hayas estado en tu puesto diez años, que en el momento en que decidas ser madre te vuelves inservible. Vuelves de la maternidad y dediden dejar de contar contigo, por si te quedas de nuevo embarazada y la lias parda. La neura de la maternidad, aisss las hormonas se nos han subido a la cabeza...

En fin, no digo que tenga que tener preferencia sobre los demás, pero si deberían dejar un espacio para el entendimiento. Que empresa y compañeros no te vean como un resto humano, que deja de saber hacer las cosas para cambiar pañales.

Ser padres es un plus. De paciencia, de aguante, de constancia y de muchisimas cosas que deberian tener en cuenta cuando te reincorporas.

... o trabajas o eres madre. Las dos cosas parecen sólo para superheroínas con mucha suerte.